¿Es tu relación tóxica?

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¿Hoy en día todos hacemos humor sobre ser tóxica(o), pero que es una relación tóxica?

Una relación tóxica es en la que al menos una de las partes produce daño mental y/o físico a la otra parte. Hay varios tipos de relaciones tóxicas:

  • El que te hace sentir menos: Este tipo de persona se reirá de tí, en público o en privado. Todo lo que digas o pienses le parecerá estúpido. Una vez que te diga cosas desagradables se justificará diciendo que estaba jugando. Cuando toleras este comportamiento por un periodo de tiempo notable, pensarás que no dices nada con sentido y comenzarás a dudar de tu persona. El tóxico incluso te dirá que no te vas a encontrar a alguien como él, terminando con tu autoestima.
  • El del mal genio: Este tipo de pareja se pondrá tan furioso que vas a parar de discutir con él porque es imposible llegar a un acuerdo. Terminará intimidándote y controlando la relación por su temperamento. Las parejas de estas personas usualmente dicen cosas como “no le voy a decir esto porque se va a molestar” o “será peor si lo confronto”. Estos individuos terminan siendo víctimas de abuso mental e incluso físico. Algo curioso es que este tipo de controlador parece extremadamente agradable en público y son las personas que “todo el mundo quiere”.
  • El juez: este tipo de tóxico luce como víctima y siempre busca un culpable. En el trabajo es la víctima de otros compañeros. En su relación con sus padres, es la víctima de la familia. En la relación de pareja, siempre esta decepcionado de como tú lo tratas o de lo poco que significa para tí. El primer paso de estos individuos es hacerte sentir culpable de como ellos se sienten, el segundo es mostrarte el camino para quitarte la culpa. Dicho camino siempre termina en ellos tomando las riendas y haciéndose su voluntad.  Las parejas de estos usualmente tienen sentimiento de culpa y basan sus acciones en acomodaciones para no herir a su supuesta víctima.
  • El reflector: cada vez que le quieres comunicar algo que te molesta, te duele o te afecta terminas pidiendo disculpas. Estos individuos son expertos de la manipulación y te pueden hacer sentir culpable por lo que ellos hicieron en menos de un minuto. Por ejemplo, le reclamas a tu novio porque ha llegado tarde y termina sin darte explicaciones reclamándote por qué no lo llamaste.
  • Controlador pasivo: este tipo de pareja no dirá donde ir ni que hacer. Te dejará que tomes las decisiones tú solo. ¡Eso si, todo será tu culpa! Si la cena fue un desastre o la película no era buena, tendrás la responsabilidad absoluta.
  • El independiente: este tipo de pareja te dirá en todo momento que nadie lo controla. Te tendrá con la duda de qué paso va a tomar o cual será el rumbo de la relación. Su incertidumbre controlará todos tus pasos. No mantendrá sus promesas. Te dirá que el sábado van a salir y luego te inventará una escusa. Cuando le reclames te responderá diciéndote que dejes de controlarlo. Este tipo de personas ponen sus intereses por encima de sus compromisos en la relación y te mantendrá cambiando tu horario a su antojo. Es bueno saber la diferencia entre alguien que valora su espacio a este tipo de controlador. Alguien que valora su espacio discutirá contigo el mejor momento para salir tomando en cuenta la disponibilidad de los dos. Además, tratará de mantener su compromiso y respetará tu tiempo. Un tóxico te dirá que horario queda libre para tí y luego que acomodes todo para dedicarle ese tiempo, te cancelará.
  • El que te utiliza: Al principio de la relación hacen todo por tí y continúan haciéndolo mientras obtengan lo que quieren. Cambian una pareja por otra si encuentran alguien que haga más por ellos. Cuando te dan regalos, te dan compromisos y obligaciones y constantemente te recuerdan lo que han hecho por tí. Invertir tiempo y dinero en complacerlos es como pagar 1000 dólares por un caramelo: demasiado caro para tan poco sabor.
  • El posesivo: este es el mas peligroso de todos. Se caracteriza por celos excesivos, por poner GPS, controlar tu dinero, tus tarjetas, los lugares donde vas, el teléfono, etc. Estas personas no se sienten en una relación, ellos se sienten tu dueño. Las parejas de estos posesivos terminan empleando su tiempo en tratar de desmentir todos los delitos de los que se le acusan y usualmente se quedan sin amigos y con poca vida social para complacer a su tóxico.

Cuando hablamos de relaciones tóxicas no quiere decir que existan relaciones perfectas vs tóxicas. Para nada, todas las relaciones tienen deficiencias que llevan trabajo y esfuerzo diario. Sin embargo, lo que hace una relación tóxica es la imposibilidad de comunicación y funcionamiento de ambas partes. Cuando no puedes ser tú misma y tienes que sacrificar tu personalidad, tu vida y tu identidad por alguien mas, estas en presencia de algo tóxico. Los efectos de una mala relación pueden ser catastróficos e incluyen pérdida de identidad, confidencia y autoestima. La buena noticia es que puede trabajarse en pareja para solucionar el problema, pero lleva mucho trabajo y conciencia individual. Y tú, ¿que tipo de tóxico(a) has sido?

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