Necesitamos estar listos.

Todos los días escucho una persona decirle a otra lo que tiene que hacer. Yo, personalmente, tengo que esforzarme bastante para no confundir consejo con instrucción y evitar decirle a alguien lo que creo debería ser su siguiente paso. Lo que sucede es que todos tenemos nuestro propio reloj interno y somos nosotros únicamente los que sabemos cuándo es el momento correcto para dar un paso.

Aún cuando sepas qué es lo que deberías hacer: renunciar al trabajo que odias, terminar con el chico que te hace sentir miserable, comprar los zapatos que viste, ir al médico, darte un masaje, empezar a hacer ejercicios, etc. Nada tiene sentido hacerlo si no es el momento correcto. Si damos un paso sin estar preparados, simplemente dejaremos las cosas a medias. Tenemos que estar seguros, desde el fondo de nuestra razón que eso es lo que realmente queremos. Lo que usualmente sucede cuando hacemos cosas sin estar preparados, es que dejamos al novio miserable pero terminamos volviendo, vamos al médico pero no terminamos el tratamiento, hacemos ejercicios pero lo dejamos al mes, compramos los zapatos pero nos pesa lo que costaron. Invertimos tiempo, energía, fuerzas, ganas y vida tomando decisions que eventualmente no nos llevaran al lugar donde quisiéramos estar.

Para todo en la vida hay que estar preparado. Debemos hacer las cosas cuando estemos realmente seguro que “ESO” es lo que queremos. No por complacer a nadie, no porque es lo correcto, no porque es lo que la sociedad espera de nosotros, sino porque realmente es lo que deseamos. Hay una gran diferencia entre lo que es correcto y para lo que estamos preparados. No se puede ir a la universidad sin estar determinado a graduarse, sería perder tiempo y dinero. No podemos ir a un maratón sin sentir que la meta es nuestra. No podemos vernos hermosos sin primero sentirlo dentro. Todo proceso comienza en el interior y todos tenemos ese punto en el que decimos “Ahora estoy listo, yo puedo”.

Cómo saber si te miente 🤥

Cuando contamos mentiras podemos controlar nuestras palabras. Sin embargo, no podemos controlar nuestros reflejos y expresiones. Chicas, por más experto que ellos sean…🧐 cómo ser humanos no tenemos esa habilidad.

Si quires saber lo que realmente piensa sobre algo 👀 observa su primera expresión. Cuando recibimos información nueva no podemos controlar nuestra expresión facial de manera inmediata. Después de unos segundos nos ajustamos y cambiamos nuestra cara para demostrar lo que queremos transmitir, en lugar de lo que realmente sentimos. Por eso, lo que realmente piensa esta en la primera mirada (question de segundos) cuando le diste la información. El resto es parte de su ensayo…


Otra manera es poniendo atención a las palabras. Cuando realmente estamos inmersos en una relación y tenemos planes para el futuro, usamos pronombres como “Nosotros” cuando hablamos de la relación. Por ejemplo: nosotros fuimos a la playa, queremos viajar, estamos enamorados, ayer nos reímos. Son frases que incluyen a los dos y se usan cuando hay una relación verdadera y una cercanía entre las dos personas. Cuando usamos pronombres como “Yo, Él, Ella” definitivamente no tenemos una cercanía emocional con la otra persona. “Él me llevo a su casa”, “yo lo invité a comer” no son más que frases que se usan cuando queremos marcar un espacio emocional entre ambas partes. Si tu amiga te cuenta algo y empieza diciendo: Nosotros fuimos al cine, comimos, luego el me llevó a bailar. Puedes asumir por seguro que ella no quería ir a bailar u ocurrió una disputa entre comer e ir a bailar.

Hay muchas técnicas para aprender cuando una persona miente. Pero recuerda… todos somos diferentes 🙃🙃🙃 pero parecidos 😉.